Lecciones sobre las mujeres y el agua. Intervención de Josefina Maestu de GAN-NIK en el evento preliminar de la Conferencia de Alto Nivel para el Decenio de Acción por el Agua 2018-2028

Dushanbe (Tajikistán). 19 de junio de 2018

La intervención  ha versado sobre el papel que las mujeres y las niñas, desempeñan en cuanto al suministro básico de agua en el hogar en los países en vías de desarrollo, en estos países, a menudo ellas son las responsables de proveer el agua para las actividades económicas familiares y para los usos domésticos. Si el sistema falla, las mujeres son las que se ven forzadas a desplazarse largas distancias durante muchas horas para asegurar que las necesidades de agua de sus familias son cubiertas. Sin embargo no están involucradas en la toma de decisiones sobre la gestión del agua.

Al final del decenio, la evidencia constatada a través de proyectos y programas en países en vías de desarrollo, muestra que la inclusión de las mujeres en las fases de diseño, planificación e implementación,  incrementa las probabilidades de que estos alcancen a los beneficiarios últimos, conduce a la creación de soluciones sostenibles, a evitar carísimos errores porque se utiliza el conocimiento local, y a crear un sentimiento de pertenencia local .

“El acceso al agua es clave en todas las distintas facetas del empoderamiento de la mujeres. En las áreas rurales, cuando una mujer tiene acceso al agua en el hogar, puede invertir su  tiempo en una actividad económica. Si una mujer tiene que caminar diariamente a lugares muy alejados de su casa, es prácticamente imposible que haga una actividad  capaz de aportar ingresos para sí misma y su hogar. Si tiene que ir a  buscar agua, tiene que abandonar otras actividades  que se convierten para ella en objetivos menos realistas. Esto es evidente entre los grupos de mujeres Katosi”. Rehema Bavuma, Mujeres Katosi, Nigeria

Al final del decenio 2005-2015 las mujeres como grupo de la sociedad civil, afirmó, habían incrementado su fuerza de modo considerable y su papel para contribuir a hacer realidad el derecho al acceso a los los servicios básicos de agua y al saneamiento ha ganado reconocimiento. A nivel internacional las mujeres ya no son percibidas únicamente como un grupo menos privilegiado y vulnerable sino como un actor relevante y como agentes de cambio.

Sin embargo, tal y como señaló, todavía hoy en muchos lugares del mundo los roles tradicionales de género determinan las opciones de las mujeres para llevar vidas productivas y restringen su contribución activa a la sociedad. Esto también afecta al acceso e implicación de las mujeres en la toma de decisiones con respecto al agua. A las mujeres todavía se las ve como personas útiles para transportar agua pero no para decidir sobre ella.

Para permitir que las mujeres contribuyan de manera significativa, deben abordarse las causas subyacentes de la desigualdad de género.  El empoderamiento de las mujeres y el reforzamiento del papel de las mujeres en la sociedad son elementos intrínsecos de una agenda de desarrollo verdaderamente transformadora.