GAN-NIK participa en el cierre del proyecto LIFE- IREKIBAI

El proyecto LIFE-IREKIBAI, del que GAN-NIK ha sido uno de sus principales impulsores y participantes, finaliza su andadura con la celebración del Seminario final (al que han asistido algo más de 100 personas) y una rueda de prensa que hace balance de las acciones realizadas desde 2016 en Navarra y Gipuzkoa para la mejora de la conectividad fluvial de las cuencas del Leitzaran y el Bidasoa.

El objetivo que ha conseguido ha sido la eliminación de la fragmentación de importantes tramos de los ejes fluviales y tributarios principales y ha recuperado varios kms de tramos embalsados, promoviendo hábitats más naturales y diversos

La iniciativa incide en la principal problemática que comparten los ríos de la Cornisa Cantábrica: su fragmentación y las consecuencias para el habitat fluvial y las especies que lo habitan. Así, las actuaciones de conservación realizadas y la eliminación de obstáculos existentes en el río Bidasoa y Leitzaran y en sus Zonas Especiales de Conservación, muy condicionados por los azudes, han mejorado el estado ecológico y de la conectividad de las masas de agua, favoreciendo así el movimiento piscícola y aumentando la capacidad del hábitat fluvial.

Las acciones realizadas han afectado positivamente en varias de las especies piscícolas que habitan nuestros ríos destacando sobremanera la evolución observada en el salmón atlántico (Salmo salar), una especie migradora que nace en el río, migra al mar y vuelve al río a reproducirse tras un periodo variable de tiempo que va de uno a tres años. Según se ha podido observar en los programas de seguimiento se ha constatado la presencia de salmón en la parte alta de la cuenca del Bidasoa y su consolidación en la del Leitzaran.

En síntesis, se han eliminado 11 presas que impedían el libre fluir de la fauna piscícola —algunas de ellas, catalogadas como grandes presas, como el paradigmático caso de Inturia—; se han acondicionado dispositivos para el paso de peces que han permeabilzado hasta hace poco  muros infranqueables y han facilitado la recurrente visita de especies migratorias; o  se ha acondicionado madera muerta en el río para el refugio del visón europeo, la mejora del hábitat del salmón atlántico o la reducción de la erosión de las orillas.  Este restauración fluvial en el marco del proyecto Irekibai permite que hoy, en la cuenca del Bidasoa, los salmones más fuertes, con caudales apropiados, superen Elizondo, tras remontar 64 kilómetros. En el Leitzaran pueden hacen lo propio ya en un tramo 61 km.

Junto a GAN-NIK, en el proyecto han participado la Diputación Foral de Gipuzkoa, URA, la Agencia Vasca del Agua y HAZI, Fundación del Gobierno Vasco para el desarrollo del medio rural y marino.

LIFE-IREKIBAI ha contado con un presupuesto de 3 millones de los cuales el 60% proviene del programa LIFE y se ha desarrollado en espacios incluidos en la Red Natura 2000: Río Leitzaran, Río Baztán y regata Artesiaga, Belate, Río Bidasoa, Artikutza y Señorío de Bertiz.