El proyecto de restauración del jardín del Palacio de Navarra potenciará la eficiencia energética y ampliará los usos y accesos

La reforma integral de la fuente permitirá programar tramos horarios e incorporar sistemas de calidad de agua

Ya han comenzado los trabajos de restauración del jardín del Palacio de Navarra que persiguen mejorar y potenciar la eficiencia energética, ampliar los usos y accesos y conservar los elementos arquitectónicos y naturales más importantes. Con una dotación presupuestaria de 263.614 euros, se ha apostado por una rehabilitación integral manteniendo la esencia del jardín y la fuente, tratando de minimizar los costes. En el diseño del proyecto se ha tenido en cuenta la arquitectura del espacio, de estilo neoclásico.

En concreto, la reforma de la fuente será integral y permitirá pasar de un sistema de chorros continuo a la posibilidad de programar tramos horarios, y diferenciar la altura y funcionamiento de los chorros, siguiendo criterios de sostenibilidad y racionalidad. También se procederá a impermeabilizar el vaso y se incorporarán sistemas de calidad de agua y medidas sanitarias de salud pública que eviten posibles riesgos.

Asimismo, en el sistema de riego de los jardines se ha previsto un diseño de riego nocturno que mejora la distribución del agua por el menor consumo de la red, evitando la evaporación rápida del agua. Además, también se evitará, de forma automática, que la zona se riegue en caso de lluvias o tormentas.

Otra actuación que se llevará a cabo en el jardín, protegido en grado I, será la creación de un espacio ajardinado en las dos zonas verdes y dos parterres a la entrada del edificio, que permitirán crear un acceso para vehículos oficiales. Asimismo, se contempla la instalación de bancos en el espacio ajardinado y una plantación de 564 plantas de temporada.

La sociedad pública Gestión Ambiental de Navarra ha asumido el proyecto y la ejecución de los trabajos del jardín y fuente del Palacio de Navarra, que se producen tras los acometidos para rehabilitar el interior del antiguo Archivo General de Navarra, enmarcados en el plan de intervención del Palacio de Navarra, iniciado en 2015, y cuyas obras comenzaron en 2018.

El jardín, con su fisonomía actual, fue diseñado por el arquitecto Víctor Eusa. Entre los ejemplares arbóreos destacan un cedro, un magnolio y la sequoia plantada en 1855, y que este año cumplirá 165 años en su actual emplazamiento. La sequoia es uno de los 31 Monumentos Naturales declarados en Navarra. Se trata de una especie originaria de Norteamérica, concretamente de la cordillera Sierra Nevada (California), y alcanza una altura cercana a los 38 metros.