Preguntas y respuestas sobre residuos en general

Acceso a la información ambiental en materia de residuos

¿Qué hay que hacer para obtener información sobre la producción y gestión de los residuos en Navarra?

El derecho de acceso a la información medioambientalestá recogido en el Convenio de Aarhus y se desarrollada en la Ley 27/2066. El objetivo es poner a disposición del público información sobre todos los ámbitos relacionados con el medio ambiente, incluido los residuos.

Cualquier ciudadano puede solicitar información sobre residuos, a través de un formulario de solicitud que puede encontrar en la página web del DDRMAyAL (www.navarra.es) – Acciones – Planes específicos – Acciones de Medio Ambiente – Información Ambiental.

También están a disposición del público en general los inventarios anuales de residuos producidos en Navarra, información a la que se puede acceder a través de la “sección residuos”, apartado “inventarios”.

Legislación aplicable a los residuos

¿Dónde se puede consultar la legislación en materia de residuos?

En la “sección residuos”, apartado “legislación y guías” se encuentra  recopilada toda la legislación en aplicable a los residuos tanto a nivel foral, nacional o comunitario.

Almacenamiento de residuos

¿Cuándo comienza a contar el periodo de almacenamiento para los residuos?

De acuerdo con el artículo 18.1 de la Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados, referente a las obligaciones de los productores de residuos, el periodo máximo de almacenamiento de residuos peligrosos es de seis meses salvo que en supuestos excepcionales se permita modificarlo. El plazo mencionado empezará a computar desde que se inicie el depósito de residuos en el lugar de almacenamiento.

No obstante, la ley no específica si el cómputo del plazo comienza con el depósito del residuo en los envases que lo van a contener o el tiempo que pueden estar los envases una vez llenos en el almacén.

Por tanto, mientras no haya un desarrollo reglamentario de la ley que aclare este extremo, se considera que el plazo de almacenamiento empieza a computar cuando el envase está lleno, estimando como adecuada una capacidad del envase como máximo de dos veces la capacidad anual de producción del residuo.

El etiquetado de los envases de residuos seguirá el siguiente procedimiento:

1. Los envases se etiquetan de acuerdo a la normativa de residuos (RD 883/88, etc.) desde el inicio de la introducción de residuos en los mismos, sin poner la fecha de inicio de almacenamiento.

2. Una vez el envase lleno, se anota la fecha inicio de almacenamiento en la etiqueta y se lleva en envase al lugar de almacenamiento (si no lo estaba ya). La fecha indicada en la etiqueta marca el periodo máximo de almacenamiento para el envase, en este caso 6 meses.

En el apartado de “Publicaciones” de la Oficina de Promoción del Reciclado de la Web de GANASA hay disponibles plantillas para elaborar etiquetas con los pictogramas a elección:

”Etiquetas y pictogramas para residuos peligrosos”: http://www.ganasa.es/areas/calidad-ambiental/residuos-suelos contaminados_oficina_publicaciones.aspx

¿Qué requisitos tienen que cumplir los cubetos de retención para residuos?

Todo sistema de almacenamiento de líquidos que fuera susceptible de originar una contaminación de las aguas o del suelo, o de afectar negativamente al funcionamiento de las redes de saneamiento, deberá disponer de un cubeto de retención de posibles fugas, cuya capacidad de retención sea igual o superior al mayor de los dos valores siguientes:

a) 100% de la capacidad del depósito más grande
b) 30% de la capacidad total de los depósitos asociados

Además, estos cubetos deberán ser estancos a los productos que puedan contener y resistentes a la acción física y química de los mismos. No dispondrán de válvula alguna de evacuación de su contenido al exterior por gravedad, y tampoco deben asociarse a un mismo cubeto depósitos que contengan productos incompatibles por reaccionar entre ellos.

(Artículos 11-13 del Decreto Foral 12/2006, de 20 de febrero, sobre el control de vertidos de aguas a colectores públicos de saneamiento

Una empresa quiere instalar un depósito enterrado para el almacenamiento de un residuo líquido corrosivo, ¿que medidas concretas tiene que tomar para prevenir la contaminación de las aguas y el suelo?

La normativa aplicable a los residuos establece que el almacenamiento de residuos debe garantizar la protección de las aguas y el suelo.

A los residuos no les aplican las ITC APQ excepto la de inflamables. Dado que las características del residuo que citas son H5 nocivo y H8 corrosivo, no les aplicarían las ITC. El único requisito normativo sobre almacenamiento viene dado por los artículos 11 a 15 del Decreto Foral 12/2006.

¿Es obligatorio almacenar los residuos en recipientes homologados?

La normativa para el transporte de mercancías peligrosas (ADR), establece que las materias que son peligrosas para el trasporte deben ir envasadas en recipientes homologados. Por tanto, si un residuo peligroso es además mercancía peligrosa para el trasporte, los envases o recipientes utilizados para su almacenamiento deberán estar homologados si estos van a ser el medio en el que van a ser trasportados.

Gestión de subproductos animales y sus productos derivados SANDACH

¿Cuándo se consideran residuos los subproductos animales y sus productos derivados (SANDACH)?

Según el artículo 2 de la Ley 22/2011, entran dentro de su campo de aplicación los SANDACH cuando se destinen a incineración, eliminación en vertedero, biometanización o compostaje. Por tanto estos SANDACH tienen la consideración de residuos y deberán incluirse en la documentación relacionada con la producción y gestión de los mismos (registros, memorias de gestión, etc.)

¿Que tiene que hacer una empresa que quiere destinar a alimentación animal restos orgánicos procedentes de la preparación de alimentos?, ¿y una granja que quiere recibir dichos restos para la alimentación de ganado?

Estos restos pueden ser de origen animal o vegetal, en cada caso la gestión es diferente.

Cuando se trata de residuos de origen animal producidos en empresas (ejemplo leche, lactosuero, etc) y se quiere utilizar para alimentación animal, se tendrían que inscribir como operadores de transporte de subproductos animales bajo los criterios que establece el Reglamento 1069/2009 sobre subproductos animales no destinados al consumo humano (SANDACH).

Cuando se trata de residuos vegetales pueden darse dos opciones:

  • Que la empresa que genera el residuo solicite la “Declaración de Subproducto” ante el DDRMAyAL, cuyos requisitos y formulario de solicitud se pueden obtener a través de la “sección residuos”, apartado “tramitaciones” (ver punto 2.5).
  • Que la empresa o granja, que vaya a utilizar los residuos como alimento para el ganado obtenga la Autorización de Gestor de Residuos no Peligrosos.

¿Qué debe hacer una empresa que genera restos orgánicos de la preparación de alimentos, y no van a destinarse a alimentación animal?

En el caso de que los restos de alimentos no se vayan a utilizar como subproducto para alimentación animal, la gestión de estos residuos se realizará a través de un gestor autorizado de residuos.

Si un ganadero quiere llevar los residuos de purín y/o estiércol producidos en su granja a una planta energética o de compostaje o a un vertedero, ¿debe transportar estos residuos mediante un transportista autorizado o puede hacerlo él mismo?, ¿además, la planta de destino, debe estar autorizada como gestor?

Por ser considerados residuos, la explotación que produce los purines, debería contactar con un transportista autorizado de residuos no peligrosos para la recogida y el transporte de los purines y/o estiércoles producidos hasta la planta, o bien darse de alta ella misma como transportista de residuos.

Además, la planta de destino debería autorizarse como gestor de residuos no peligrosos.

¿Es necesario inscribirse en el registro de transportistas de residuos no peligrosos para el transporte de estiércoles y purines para su aplicación directa en suelo?, ¿hay que autorizase como gestor de residuos?

Cuando los estiércoles y purines se van a dirigir a una aplicación agronómica esparciendo directamente estos en el suelo, no se requiere, ni la autorización como gestor, ni la inscripción del registro de transportistas, ya estas prácticas quedan fuera del ámbito de aplicación de la Ley 22/2011.

Gestión de residuos como subproductos

¿Que requisitos hay que cumplir para que un residuo pueda ser considerado un subproducto y que documentación se requiere para solicitar la Declaración de Subproducto?

Para considerar como subproducto a un residuo, se deberán dar las siguientes circunstancias generales, según el artículo 4 de la Ley 22/2011.

  • Seguridad de que la sustancia u objeto va a ser utilizado ulteriormente
  • La sustancia u objeto puede utilizarse directamente sin tener que someterse a una transformación ulterior distinta de la práctica industrial habitual (si un residuo de producción debe ser tratado antes de que pueda ser utilizado dicho tratamiento debe ser considerado como una operación de tratamiento de residuos)
  • La sustancia u objeto se produce como parte integrante de un proceso de producción, y
  • El uso ulterior cumple todos los requisitos pertinentes relativos a los productos así como a la protección de la salud humana y del medio ambiente

Se encuentra disponible el formulario de solicitud de “Declaración de Subproducto”, así como la documentación necesaria que hay que presentar, en la “sección residuos”, apartado “tramitaciones”.

Documentación a presentar:

  • Formulario de solicitud
  • Copia compulsada de la aceptación por parte de la Comunidad Autónoma de destino que autorice la gestión como subproducto cuando el centro valorizador receptor se encuentre ubicado fuera de Navarra.
  • Copia compulsada del contrato celebrado entre productor y valorizador, firmado por ambas partes

Fin de la condición de residuo

¿En la actualidad qué residuos han dejado de serlo?

Por orden del MAGRAMA se podrán establecer los criterios específicos que determinados tipos de residuos, que hayan sido sometidos a una operación de valorización, incluido el reciclado, para que puedan dejar de ser considerados como tales, a los efectos de lo dispuesto en esta Ley y siempre que se cumplan las siguientes condiciones:

  • las sustancias u objetos resultantes se usen habitualmente para finalidades específicas;
  • exista un mercado o una demanda para dichas sustancias u objetos;
  • las sustancias u objetos resultantes cumplan los requisitos técnicos para finalidades específicas, la legislación existente y las normas aplicables a los productos; y
  • el uso de la sustancia u objeto resultante no genere impactos adversos para el medio ambiente o la salud.

Con la entrada en vigor del Reglamento 333/201, de 31 de marzo de 2011, determinados tipos de chatarra (hierro y aluminio) han dejado de considerarse residuo, según criterios establecidos en dicho reglamento.