5.3. Sobre abastecimientos y regadíos.

Antiguamente el agua no llegaba a las casas como ocurre hoy en día, había que acudir a las fuentes públicas. A ellas acudían las mujeres con sus cántaros, los llenaban y se los ponían en la cabeza sobre un lienzo retorcido en forma de corona al que llamaban “rodilla”.

Lo árabes fueron maestros en el arte da canalizar y aprovechar las aguas, siendo varias las fuentes que poseyeron ciudades como Tudela. Los árabes se asentaron fuertemente en la zona de la Ribera y permanecieron en esta tierra hasta el año 1.190. Las evidencias de su habilidad para el almacenamiento y la conducción de las aguas permanece hasta nuestros días plasmado en numerosas construcciones y en la cultura del pueblo navarro.

Construyeron presas, ríos y acequias y organizaron los regadíos. En nuestro vocabulario todavía hoy permanecen palabras de origen árabe como aa-sudd (azud) para denominar a los diques o presas que contienen agua.