5.4. Mitos y leyendas: las lamias.
Nuestra mitología recoge al presencia de estos seres, muchas veces mezcladas con las brujas y con las costumbres y poderes relativos a éstas. Son supervivencias de los antiguos númenes o espíritus venerados en las fuentes, que más tarde por influencias nórdicas y célticas primero y latinas, después, fueron personificadas como otros genios de la naturaleza en divinidades protectoras del hombre. suelen vivir en cuevas, remansos de ríos, lagos , fuentes. etc., lugares que les son consagrados. Unas veces se peinan, otras lavan, hilan, cantan y danzan y, en algunos casos, difunden males, como las brujas, hasta el extremo que, a veces, se confunden unas y otras.

La lamia se presenta como una sirena en los lugares coste-ros y como una mujer con pies de ave en el interior. En Bera se decía que las lamias son mujeres de tipo corriente pero con la piel color de cobre. En Arano se decía que las lamias solo se diferenciaban de los seres humanos en que tenían los dedos unidos entre sí con membranas, como los patos.

Se citan muchos lugares en el norte de Navarra cuyos nombres hacen referencia a las lamias: Lamiosin, lamiarri, lamiao en las cercanias de Bera; lamiñarreta o lamiarri en Baztan. Eran lugares consagrados a las lamias o habitados por ellas. Es frecuente considerarlas como guardadoras de tesoros que, a veces, yacen en el cauce de los ríos.

“Había una vez -cuenta Julio Caro Baroja- un hombre que se encontró con una lamia a la orilla de Lamiocingoerreka. La lamia le dio al hombre una xarranxa de oro (peine de peinar el lino), y le dijo : Si te vas hasta tu casa sin volver la cabeza hacia atrás durante todo el camino, esta xarranxa será para ti. El hombre empezó a andar hacia casa, muy contento, sin volver la cabeza. Ya tenia recorrida la mitad del camino, cuando oyó una voz de mujer que cantaba muy bien (era la lamia). Sintió deseos de volver la cabeza; pero se acordó de la xarranxa , y no lo hizo. Durante el resto del camino fue tentado por la voz de la lamia. Por fin llego a casa. Cuando iba a cerrar al puerta, volvió la cabeza, para satisfacer su curiosidad ; pero al momento vio una mano en ele aire que le quito el peine de oro, quedándose, así, sin nada.”

También se dice que las lamias intentan contraer matrimonio con jóvenes humanos que suelen evitarlo al advertir que sus novias tienten pies de ganso.

En los últimos años las lamias parecen estar en franco retroceso, quizá por al contaminación, aunque hay quien dice haber visto alguna en las regatas de Bertiz.